Por mucho que unos cuantos flipados crean que el València es favorito en la guerra de Stamford Bridge (bueno, guerra no, que Lolo dice que gracias al fútbol no hay guerras), la realidad es que el Chelsea nos da mil vueltas y tiene mejores escándalos que nosotros. Nos creemos que el València es un club divertidísimo en el que no paran de ocurrir cosas. Vómitos en los vestuarios, retrasos… ¿Pero qué gracia tiene eso comparado con lo que ocurre en el Chelsea? Ellos tienen jugadores que se acuestan con las mujeres de sus compañeros, que le cobran a los aficionados por entrar de estrangis en las instalaciones del club y que disparan con un rifle a miembros del staff técnico. Contra Terry, Cole y Lampard, y contra sus escándalos, nos enfrentamos. ¡Miedo!
Por mucho que unos cuantos flipados crean que el València es favorito en la guerra de Stamford Bridge (bueno, guerra no que Lolo Llorente dice que gracias al fútbol no hay guerras), la realidad es que el Chelsea nos da mil vueltas y tiene muchos mejores escándalos que nosotros. Nos creemos que el València es un club divertidísimo en el que no paran de ocurrir cosas. Vómitos en los vestuarios, retrasos… ¿Pero qué gracia tiene eso comparado con lo que ocurre en el Chelsea? El Chelsea tiene jugadores que se acuestan con las mujeres de sus compañeros, que le cobran a los aficionados por entrar de estrangis en las instalaciones del club y que disparan con un rifle a miembros del staff técnico. Contra John Terry, Ashley Cole y Frank Lampard, y contra sus escándalos, nos enfrentamos. ¡Miedo!
Terry, emblema del Chelsea, sabe lo que es hacer vestuario. Por eso se acostó con la mujer de su compañero John Bridge. También sabe acercar a los aficionados al club. Por eso empezó a cobrar a aficionados por enseñarles de forma privada las instalaciones de la ciudad deportiva de Cobham. La putada es que lo pillaron. Terry nació para jugar en el València.
Uno de nuestros ídolos. Este año fue a un entrenamiento con un rifle de aire comprimido del calibre 22. Lo normal, joder. Apuntó a un miembro del staff del Chelsea y, accidentalmente, le disparó un perdigón. No lo mató ni nada.
Lampard estaba casado con la española Elena Rives. Pero se separaron y Elena, no sabemos si asesorada por Desportimedia, la agencia de comunicación de Ricardo Costa, comenzó a decir cosas como: “Frank es cruel. Se ha ido y ya