La redacción de CheCheChe se ve obligada hoy a hacer un listado de cosas que, bajo nuestro punto de vista (un punto de vista muy acertado, claro), no pueden o no deberían poder ocurrir tras encajar un 5-1 en el estadio en que le tiraron una cabeza de cerdo a un chico que está casado con una mujer nórdica y que es de la misma nacionalidad que un defensa portugués del València que tiene una agencia de comunicación muy eficiente y nada trastornada. Mucha gente cree que tras un 5-1 lo mejor es aceptar que el Barça es un trasatlántico (obviamente) y que no hay nada que hacer, que es mejor hablar de la hermana de Parejo, o, mucho mejor, de su novia. Pero tras encajar un 5-1, realmente sí hay cosas que no pueden ser. Aquí algunas. No es necesario que nos insultéis. (Fotografía: València CF).
(1) No puede ser que tras encajar cinco goles en un partido, ni el presidente ni el capitán salgan a dar ni una explicación y/o pedir disculpas. ¿Arreglaría algo? No, pero quedaría la sensación de que hay gente responsable que no se esconde. Sólo dieron la cara Soldado y el director de comunicación, que colgó un mensaje pidiendo disculpas.
(2) No puede ser que tras remodelar todo el centro de la defensa y obtener un rendimiento muy similar al de parejas de centrales anteriores, se siga creyendo que es (únicamente) un problema de nombres.
(3) No puede ser que no sea compatible reconocer el mérito de quedar terceros con el demérito de dejarse llevar y no intentar algo más. Quedar terceros tiene mérito, no es tan sencillo, y a muchos proyectos con inversiones parecidas a las del València no les alcanza. Pero eso no significa que no se pueda exigir más. Cuando el València tiene un colchón de puntos sobre sus perseguidores, se echa a dormir. ¿Hay que seguir excusándolo todo con la razón de que somos terceros?
(4) No puede ser que encajar cinco goles contra el Barça se asuma como una normalidad. Vale, el Barça es muy bueno y es muy difícil hacerles sombra. Pero hace un tiempo el València, ante los límites, intentaba ir a más, no agachaba la cabeza aceptando que no puede hacer nada. Sensación de que el club retrocede 20 años en su historia.
(5) Y lo más grave, no puede ser que después de encajar cinco goles contra el Barça, Parejo siga sin poner fotos de su novia o de su hermana. Y hasta aquí, un día caliente en Valenciastán.