(Foto: Superdeporte)
Desde ese día, el 24 de julio, las vidas de los cinco protagonistas descienden por una rampa abrupta que les conduce al abismo. El esperpento que entre todos provocaron, ha sido el desencadenante de una tormenta perfecta que se ceba con los siguientes personajes:
Vicente Soriano: A pesar de que en su primer día cuatro indocumentados le gritaron “Soriano, Soler, la misma mierda es”, durante muchas jornadas el Sori sonrió profusamente. Tanto que llegamos a temer por la estabilidad de su mandíbula. Pero ahora ya no sonríe. En el subconsciente de la militancia ha calado el mensaje de que Soriano lo único que sabe es no vender. Consiguió no vender a Villa y a Silva, y consigue no vender las parcelas a pesar sus estúpidas promesas. Sus valores en el Ibex se desploman día tras día.
Johnny Katanas: No ha conseguido dejar de fumar, no ha conseguido encontrar comprador para sus acciones (ni lo conseguirá), no ha conseguido que nadie corrija el entuerto que él mismo provocó. Tampoco ha conseguido que Consuelo Rubio vuelva a salir en los medios. La empresa familiar ha tenido que cerrar varias oficinas. Como dijo el taekwondista español Juan Antonio Ramos, “la vida es una mierda”.
Juan Villalonga: Tuvo el Milan en sus manos (?) pero dijo no porque lo que de verdad él quería era convertir el Arzobispado valencianí en la sede del València. Su discurso del 24 de julio, con alto poder alucinógeno, pronto quedó olvidado. Hoy Villalonga, aunque es un tiburón mucho más rico, está noqueado, excluido de la capital del país vecino España y sin opciones en unas elecciones al Real Madrid en las que hasta Juanito Navarro conseguiría más votos. A su mujer Adriana Abascal, el Hola cada día le paga menos.
Álvaro Pérez: El 24 de julio, mientras Villalonga, en el estrado, masticaba la sustancia disociativa, Alvarito Pérez, con esa elegancia cutre de los que se creen algo, observaba impertérrito desde un lateral del palco VIP. Cuando Juanito Villalonga dudaba, buscaba el ostentoso bigote de Pérez. Si todo hubiera ido bien, Pérez sería un personaje importante en el València. Pero nada fue bien. En las últimas horas Álvaro Pérez ha sido arrestado por el juez Baltasar Garzón por su presunta implicación en una trama de corrupción urbanística.
Vicente Silla: El consejero que unió sus manos junto a Soriano y Soler, a su edad, no deja de sufrir ante las adversidades que acorralan al club. Es el enlace entre el Sori y Batiste. Nunca como ahora había ingerido tantos tranquimazines.