Los del servicio de documentación de Kappa son una máquina. Lo hemos intentado por todos lados, pero no los hemos podido pillar. Estábamos contentísimos al principio, cuando entre los nombres del murciélago vimos que habían metido a un tal Futre. ¡Ya tenemos regalo de bienvenida!, nos dijimos dando gracias por la cagada. Pero que no. Que Futre jugó en el València (Futre Rodríguez, un chico canario del filial, jugó media parte de un amistoso en el 2005). La idea de embutir dentro de una camiseta cientos y cientos de nombre dando sentido de colectividad al tejido no es nueva, eso ya lo inventaron en el ex equipo de Dan Eggen, el Alavés. Lo que sí es más novedoso es meter en una camiseta de fútbol el dibujo de un animal. Por mucha representatividad sentimental y toda esa cursilería, nos parece demasiado heavy plantar un murciélago en el pecho. Si fuera una loba, unas urracas o un aguilucho, pues todavía. ¡Pero un murciélago! Al menos la broma nos ha valido para que perdamos quince minutos rastreando nombres y jugadores insólitos. Por cierto, el València será el primer equipo en la historia en llevar en su camiseta el nombre de jugadores del equipo rival. (Dentro repaso de jugadores casi memorables)
Indagando entre el murciélago, y con la ayuda de Histoché, que es una aplicación maravillosa de Ciberché (la única web seria que ha tenido el València en su vida), nos han entrado ganas de enfatizar el perfil de estos tíos que aunque no te lo creas jugaron en tu equipo:
Edgar Caseiro: El Vicente Rodríguez portugués. De promesa a la nada. La diferencia es que Vicente ha conseguido cobrar su pensión mensual sin cambiar de ciudad y el desgraciado de Caseiro se ha recorrido toda la península ibérica en busca de pan. Los últimos equipos en los que se le vio fueron el Córdoba, el Felgueira, el Rio Ave, el Maia y el Padroense. Ahora seguramente estará retirado y trabajando en Guimarães de representante de una casa de cocinas. En el 99 vino al València como perla portuguesa. Influyó mucho que estuviera en el club Subirats, al que le pierde ver una comisión un portugués. Llegó tras estar siete meses apartado del Benfica por hacer el gilipollas revelándose para fichar por el València. Su última intervención con el València se produjo el 26 de marzo de 2003 en el estadio Nemesio Díaz de Toluca, México.
Chirri: La de Chirri García es una historia dramática, y no sólo porque tuviera cara de acompañante de folclóricas. En el 56 jugó algunos ratos con el València, era joven, necesitaba dinero y la tocaba bien como mediapunta. Pero al poco tiempo tuvo que pirarse a Ceuta a hacer la mili. Y si no es ésa suficiente desgracia, jugando en el Atlético Ceutí, Chirri se jodió la pierna con una fractura astillada de tibia y peroné. Con 23 años se retiró del fútbol. Cuando lo hemos leído en Histoché nos hemos quedado helados. ¿Todavía vive Chirri García? Si vive queremos conocerlo.
Dorothée: Para desgracia la de este chaval que con 20 años llegó a Valenciastán para substituir a Angloma. El reto era demasiado grande, todo en Angloma le quedó demasiado grande a Jean-Félix Dorothée, nacido, atención, también en Guadalupe. Había debutado con 17 años en la Primera francesa, pero a Benítez eso no le impresionó. Jugó 90 minutos en China contra el Sichuan Dahe y poco después el València lo echó tras encontrarlo muy pedo conduciendo por la noche de Valenciastán. Qué tontería. ¿Sabéis dónde se fue después? ¡Al Royal Excelsior Mouscron! Sí, a ese equipo tan guay donde se ha exiliado Carboni junto a dos amigos. En el 2007 dejó Bélgica. Desde entonces nadie sabe nada de él, aunque es probable que esté tirado por el Marais parisino bebiendo cartones de vino barato.