Junto a Michel, Manolo Fernandes es nuestro jugador favorito. A diferencia del resto, que son una panda de sosos, Manolo es un tío excéntrico que tiene a bien llevar un estilismo típico de las regiones subtropicales y practicar costumbres molonas, como la abstinencia mediática. Manolo suele tirarse varios meses sin hablar con la prensa, lo cual está bastante guay. Pues bien, aunque Manolo sea nuestro jugador favorito, le aconsejamos que se pire de aquí cuanto antes. Nunca va a poder triunfar. El círculo antifernandista le impedirá progresar. Siempre tiene que acarrear con la culpa. Cuando el gilipollas del agente de seguridad dijo que un portugués le había estampado un vaso de tubo contra la cabeza, ¿para quién fueron las culpas? Para Manolo Fernandes. Luego quedó absuelto de todo cargo. Cuando Amy Winehouse llegó a la cumbre, ¿quién dijeron que se la beneficiaba? Manolo Fernandes. Luego se demostró que era falso porque Manolo nunca dio positivo en ningún control antidoping por estupefacientes. Y lo último ha sido dudar de su implicación en la pretemporada mientras Manolo tenía una fisureta en el callo de la fractura de peroné y nadie se daba cuenta ni le hacía ni puto caso. Manolo cuenta con nuestra admiración y la del niño de la foto, que flipa con la de cosas que se pueden guardar dentro del pelaco de Manolo, pero Manolo debe pirarse por su bien. Dentro listado de afrentas a Manolo. (Foto: JM López).
De Manolo Fernandes siempre se piensa mal. Se lesionó contra el Getafe, jugó 75 minutos con el peroné roto (una proeza), lo dio todo en la fiesta de cumpleaños posterior… pero el círculo antifernandista, en lugar de reconocer su mérito, insinuó que se había roto bailando en la celebración. Capullos.
Si nos remontamos a sus inicios, todavía nos acordamos de las divertidas historias que un carxofero, ahora miembro de comunicación del València, contaba sobre Manolo: come decenas de hamburguesas, vive en una cápsula, cuando lo ves en la Gran Vía con todos sus colegas parece el líder de la banda del patio…
Como castigo por todas esas cosas que Manolo nunca ha hecho, Fernandes tendrá que someterse al Doctor Fisuretes. Las cosas que leemos en el comunicado médico nos asustan: “se evitarán cargas directas, por lo que realizará trabajos en descarga”. A Manolo Fernandes le van a prácticas descargas, tío.