El otro día la noche bonita, la manola experience, la vivió Ever Manguera, motivo por el cual los jugadores se quedaron en el vestuario a cenar espaguetis (no gustaron) y mucha fruta. La parte opuesta la vivió Sandwiches Maduro. El jugador nacido en los Países Bajos no fue ni convocado para el primer partido de Liga. A nosotros, por un lado, nos parece genial que Maduro desaparezca. Así se fastidia a la secta antialbeldista, que siempre soñó e hizo fuerza por ver a Maduro robándole el pivote defensivo a su bicha David-Albelda-Aliques-Muaki-I-posado-en-Interviú. A propósito, ¿a qué espera Manolo Llorente para hacer capitán a Albelda y acto seguido prohibir el antialbeldismo igual que se prohíbe en muchas naciones la cienciología? Por otro lado, y volviendo a Maduro, nos jode bastante no poder ver con asiduidad su gran cualidad: sus goles con la polla nos reconciliaban con el fútbol. Recuerda el que le marcó a Valdés el abril pasado, todo un alarde de técnica (un miembro de los Black Lips también toca la guitarra con su pene). Éste es el drama del fútbol. La gente que usa o usó su miembro para proporcionarse placer personal, tiene una segunda oportunidad. La gente que usa o usó su miembro para proporcionar placer colectivo, se va a la grada. Después del salto imágenes subidas de tono. (Foto: José Chavero)
Pero Sandwiches no debería perder la esperanza. De medio centro no va a jugar ni de coña. Está Albelda, está Marchena, está, atención, Nacho González (dijo que se iba a matar por jugar en el València pero de momento sigue vivo), estará Manolo Fernandes... Por ahí no tenemos oportunidad, Sandwi. De defensa central tampoco. Más allá de los 54 problemas físicos de David Navarro cada temporada, el colega de Burdisso será el recambio habitual. Donde sí puede tener lugar Maduro es en el lateral derecho, posición donde ya jugó partidos. Desviar a los laterales es una de las aficiones favoritas de Emegy.
Tampoco debe Sandwiches Maduro hundirse por estar en la grada. Uno se lo puede pasar muy bien en la grada. Todavía más si se sienta, como este domingo, justo delante de Dori, la esposa de Bautista Soler Patriarca de Valenciastán. Adoración miraba a Maduro y se interesaba por las conversaciones que éste tenía con Miku. Si todo va bien, Dori va tener todo el año para cotillear a Sandwiches.