Que el València-Espanyol se jugara a las 6 de la tarde nos recordaba mucho a las sesiones light de cualquier discoteca para adolescentes que buscan pillar. La sesión light planteaba una duda capital: ¿cómo coño se va a acoplar Miguel Brito (el de la Guía Miguelín) a un horario tan poco nocturno? Pues bien, Miguel consiguió acallar algunos silbidos incomprensibles e hizo un buen partido. Incluso se atrevió a disparar al aire y a lanzar tiros aislados. El Espanyol, cual mazas de la disco RSDreams, puso problemas para que el València entrara en su territorio. El partido se dormía y Roncaglia, con un latigazo, hizo sonar el despertador. Pero el València no reaccionó hasta que el cerebro de Emegy, desintoxicado de gomina, se acordó de la guerra de los Balcanes y sacó al serbio para sentenciar al rival. Y entonces Niko Zigic, utilizando su mejor arma, ejecutó al Espanyol. Final feliz para la sesión light. (Dentro imágenes eróticas). (Foto: Superdeporte).
Que el València-Espanyol se jugara a las 6 de la tarde nos recordaba mucho a las sesiones light de cualquier discoteca para adolescentes que buscan pillar. La sesión light planteaba una duda capital: ¿cómo coño se va a acoplar Miguel Brito (el de la Guía Miguelín) a un horario tan poco nocturno? Pues bien, Miguel consiguió acallar algunos silbidos incomprensibles e hizo un buen partido. Incluso se atrevió a disparar al aire y a lanzar tiros aislados. El Espanyol, cual mazas de la disco RSDreams, puso problemas para que el València entrara en su territorio. El partido se dormía y Roncaglia, con un latigazo, hizo sonar el despertador. Pero el València no reaccionó hasta que el cerebro de Emegy, desintoxicado de gomina, se acordó de la guerra de los Balcanes y sacó al serbio para sentenciar al rival. Y entonces Niko Zigic, utilizando su mejor arma, ejecutó al Espanyol. Final feliz para la sesión light.




(Fotos: Superdeporte, valenciacf.com)