En la historia, hay infinidad de personajes que se han ganado la celebridad por el simple hecho de comer. Una ballena pasó a la historia por comerse a Geppeto, el padre de Pinocho. La india Anandita Dutta Tamuly pasó a la historia por comer 51 guindillas rojas picantes en dos minutos. El inglés Ken Edwards pasó a la historia por tragarse 24 cucarachas de tamaño medio en un minuto. El español José Manuel Llaneza pasó a la historia por comerse a un jugador bonaerense en un viaje a Argentina. La actriz Lucía Lapiedra pasó a la historia por comerse... bueno, por comer. Y en la noche del jueves, el mallorquín Miguel Ángel Moyà ha pasado a la historia tras confirmar que es capaz de comerse un gol cada 90 minutos. (Foto: Superdeporte).
En la historia, hay infinidad de personajes que se han ganado la celebridad por el simple hecho de comer. Una ballena pasó a la historia por comerse a Geppeto, el padre de Pinocho. La india Anandita Dutta Tamuly pasó a la historia por comer 51 guindillas rojas picantes en dos minutos. El inglés Ken Edwards pasó a la historia por tragarse 24 cucarachas de tamaño medio en un minuto. El español José Manuel Llaneza pasó a la historia por comerse a un jugador bonaerense en un viaje a Argentina. La actriz Lucía Lapiedra pasó a la historia por comerse... bueno, por comer. Y en la noche del jueves, el mallorquín Miguel Ángel Moyà ha pasado a la historia tras confirmar que es capaz de comerse un gol cada 90 minutos.
Ni tan siquiera la grave lesión de Mathieu impidió a Moyà el Devorador acudir a su cita con el gol en un partido en el que Unai diseñó una alineación prácticamente llorentista. Tras el encuentro, Emegy ha pedido “apoyo” para el meta balear. Nosotros estamos con él: a Moyà hay que dejarlo apoyado sobre el banquillo.