Aunque para ninguno de nosotros sea plato de buen gusto hablar sobre puticlubs, hoy nos toca afrontar esta dura realidad social. En Valenciastán hay un puticlub que al mismo tiempo acoge a una Peña Valencianista (no oficial ni registrada por la Agrupació de Penyes). No sabemos si los jugadores también se niegan a acudir a las cenas de esta peña puticlub... Lo que sí está claro es que sólo Valenciastán podría acoger un local que compatibiliza valencianismo y llumenetes. Según nos comentan, ésta era la primera peña a la que Víctor Vicente Bravo tenía previsto acudir una vez su proyecto hubiera salido adelante... Pero no pudo ser. (Foto: CheCheChe).
Aunque para ninguno de nosotros sea plato de buen gusto hablar sobre puticlubs, hoy nos toca afrontar esta dura realidad social. En Valenciastán hay un puticlub que al mismo tiempo acoge a una Peña Valencianista (no oficial ni registrada por la Agrupació de Penyes). No sabemos si los jugadores también se niegan a acudir a las cenas de esta peña puticlub... Lo que sí está claro es que sólo Valenciastán podría acoger un local que compatibiliza valencianismo y llumenetes. Según nos comentan, ésta era la primera peña a la que Víctor Vicente Bravo tenía previsto acudir una vez su proyecto hubiera salido adelante... Pero no pudo ser.
El València es un club de... - Al igual que durante mucho tiempo Jaume Ortí compaginaba persianas con la Indiana, este puticlub (imaginamos) permite celebrar un gol de Aduriz mientras follas tomas una copa. La frase recurrente “el València es un club de putas”, utilizada por gente depresiva para sintetizar la realidad social valencianí, toma ahora más sentido que nunca. Por cierto, ¿para afiliarse a esta peña hay que ser rusa o lituana o se puede afiliar cualquiera? Muy triste.