A Carcedo el partido contra el Racing de Santander viene a importarle lo mismo que a Tachín Piles el reparto accionarial: cero. Carcedo tiene la mente puesta en Bursa y en el partido del martes contra los cocodrilos verdes del Bursaspor. Ésa va a ser su gran noche. Si no estamos mal informados (que podría ser perfectamente porque como bien dice el vicepresidente de la Desagrupació de Penyes, somos muy poco profesionales), Carcedo va a dirigir al València en su retorno a la Champions, ya que, recordad, en el Dia de la Mamella Emegy fue expulsado. De esta forma Unai Emegy verá como Carcedo se convierte antes que él en entrenador Champions. Todo un drama personal.(Foto: JM López, Superdeporte).
A Carcedo el partido contra el Racing de Santander viene a importarle lo mismo que a Tachín Piles el reparto accionarial: cero. Carcedo tiene la mente puesta en Bursa y en el partido del martes contra los cocodrilos verdes del Bursaspor. Ésa va a ser su gran noche. Si no estamos mal informados (que podría ser perfectamente porque como bien dice el vicepresidente de la Desagrupació de Penyes, somos muy poco profesionales), Carcedo va a dirigir al València en su retorno a la Champions, ya que, recordad, en el Dia de la Mamella Emegy fue expulsado. De esta forma Unai Emegy verá como Carcedo se convierte antes que él en entrenador Champions. Todo un drama personal.
La teoría de la Opción B - Esto no hace sino alimentar una de las teorías más de moda en Valenciastán, la teoría de la Opción B (Antonio López es mejor que Benítez; Braulio mejor que Fernando; Carcedo mejor que Emery). Arrebatar el banquillo a Unai era el gran sueño del gran entrenador Pako Ayestarán, pero Carcedo, mucho más listo, se ha adelantado. ¿Lo mejor? El histrionismo de Carcedo anulará por completo el ruido del infierno turco. ¿Lo peor? Un entrenador con gomina como Unai Emegy no se lo merecía.